A pesar de las adversidades siempre hay tiempo para la paz, momentos
para estar plenamente conscientes de que siempre el bien-estar es una
posibilidad factible, real, concreta. El dolor es UNA posibilidad no LA
Única posibilidad. Si solo dejarámos de luchar tanto con el dolor, si
nos reconciliamos con esos momentos "difíciles" y los dejamos actuar
para "hacer alma" como decía Jung, podríamos recorrer esa "noche oscura
del alma" con más sosiego, la resistencia solo genera más angustia. Pero
todo esto no es posible sin consciencia, sin auto conocimiento, sin
mirar hacia adentro, si ponemos todo afuera siempre estaremos luchando
con algo que no es nuestro, con situaciones impuestas, con experiencias
ajenas. Aceptar lo que somos, pero primero debemos saber quiénes somos,
las preguntas clásicas y poco respondidas: ¿Quién soy? ¿A dónde voy?
Siempre, siempre, los días difíciles y los más felices son posbilidades,
todo evento es circunstancial, todo cambia, todo pasa.